Hoy en la prensa digital nos daban a conocer que la UNESCO ha añadido a las islas Galápagos a la lista de lugares Patrimonio Mundial en Peligro, en respuesta a la degradación medioambiental causada por el creciente turismo, la inmigración, y la llegada de especies no autóctonas. Hasta hace unas semanas no conocía que fue un español el que las descubrió. He estado en su localidad natal Berlanga de Duero,precioso municipio soriano_al que no hay que dejar de ir_y es espectacular su historia y lugares de interés como su castillo,su COlegiata, su palacio en reconstrucción...sus gentes...
Fray Tomás de BERLANGA: Este fraile soriano llegó a ser obispo de Panamá y se le tiene por descubridor de las Islas Galápagos. En su localidad natal, Berlanga de Duero,provincia de SORIA es sobre todo famoso por haber traído a su colegiata al ardacho (lagarto), que en realidad es un caimán del que sólo quedan unos descoloridos restos. La colegiata, mandada levantar por los marqueses de Berlanga ( 1526-1530), todo un record si se tiene en cuenta que entonces lo habitual era invertir siglos en la construcción de los edificios religiosos. A los marqueses todavía les debió de sobrar dinero para el enorme palacio, del que únicamente queda la suntuosa fachada principal. Entre tanto arte como encierra la colegiata, lo más popular sigue siendo el enorme lagarto colgado de una de las paredes. Relacionado con leyendas de luchas con dragones, en realidad se trata de un caimán; un recuerdo traído por fray Tomás de sus viajes por las Indias.El singular caimán, cocodrilo o lagarto está colgado de una oxidada escarpia en el acceso mismo a la Colegiata berlanguesa de Santa María del Mercado. Por sus fabulosas y fantásticas leyendas se ha hecho célebre el lagarto que trajo aquí, a su pueblo, el obispo Fray Tomás en el primer tercio del siglo XVI, cuando el descubrimiento de América había despertado en Europa una pasión por lo exótico de la fauna, flora y objetos de culturas indias.Fray Tomás de Berlanga,fue mediador en las luchas entre Pizarro y Almagro, y a él se debe la introducción en América del plátano africano que, por ser fray Tomás de la orden de Santo Domingo, también se llamó durante un tiempo, plátano dominicano.En el año de 1541 Tomás de Berlanga, en el ocaso de su vida, regresó a la península con la voluntad de abandonar su obispado ultramarino y recogerse a morir en algún convento dominicano, órden a la que pertenecía.