Todos cuantos te buscan te tientan.Y quienes te encuentran te atan al gesto y a la imagen.Yo en cambio quiero comprenderte como te comprende la tierra;con mi madurar madura tu reino.
No quiero de ti vanidad alguna que te demuestre.Sé que el tiempo no se llama como tú.
No hagas por mí milagros.Da la razón a tus leyes que de generación en generación se tornan más visibles.

Rainer María Rilke.